Aferro la guitarra al pecho
buscando la cura
en el ronroneo felino que emerge al
acariciar las cuerdas de su boca
y le limpio el escenario a la
-música-
ese dios parido -entre los hijos de la
seleccion natural-
para y por
mantenernos unidos ( tal vez) con sus
voces
de oraculo y oceanos
para arrinconarnos poco a poco en una
fogata
insectos que nos vamos pegando poco a
poco a una bombilla
que se sostiene encendida en el medio
de una habitación vacía
encendida como un sol que debe
alimentar a un sistema
que poco a poco se irá llenando con
vida
Me siento sola y vibro esas cuerdas
mi pulgar graba algo acerca de la
sensacion de soltar para sentir
mientras que resuena la despedida de la
desesperante idea:
de que chocamos porque necesitamos
dispersar la energía que nos sobra
del sueño que -otra vez- no soñamos
como un café caliente que nace para
despertar una idea
pero muere frio y oscuro como agua de
pozo abandonado
al entrar en nuestra casa, vamos
enfriandonos.
Resuena la despedida de la desesperante
idea
de que nos sobra la energía
de no encontrar adentro de nosotros
mismos
esa cosa que no está escrita en los
diarios
ni en un papiro que se conserva
como si fuese tan poderoso como
canciones de cuna
ni en una piedra escrita años antes
de un cristo que no existió
que ni siquiera está escrita en los
códigos
que duermen en nuestros tejidos
y cosen los rocíos a las manos
cuando vaticinan la llegada de un amor
ni siquiera
toco y resuena el despido de la
desesperante idea
de que otra vez no nos
hallamos
y al final la música
como trueno, como tormenta que debe
venir a visitar a la tierra
para equilibrar las cargas

El encuentro que siempre hallamos en la música... como fiel amigo encontramos el sonido que apegado a nuestra emoción se dilata nosotros.
ResponderEliminarUn placer leerte para mis sueños, mi querida Michelle.
Mil besitos para los tuyos.
La música es otra forma de energía, casi hasta visceral, mientras te comento oigo música. De hecho yo comencé a escribir por la música. Y sino hayamos a otros, puede que sí a nosotros mismos en ella.
ResponderEliminarDulces besos Michelle y dulce semana.
Hola Michelle, hasta mi vera llegan esos acordes cálidos que hacen sobrecoger un corazón palpitando música..
ResponderEliminarGracias, pasa buen día, besos musicales..
Bien lo dices, amiga, en tu poema: hallarnos. Será una tarea o mejor impulso vital para no sentirnos vacíos, es de tratar de definirnos, de darnos sentido, y en ese esfuerzo no es extraño que sintamos que es un quehacer inane, del cual puede salvarnos, factores externos capaz de penetrarnos: la poesía o la música, para no sentirnos inanes. UN beso. Carlos
ResponderEliminarEn la soledad, la musica nos acompaña, en la nostalgia nos da energía , siempre necesaria, nos hace vibrar, nos da vida como la música de tu poesía, tan cálida y dulce.
ResponderEliminarUn placer disfrutar de tus letras.
Besos y feliz día.
Bellas tus letras siempre Michelle, todo un deleite en cada frase que nos regalas ... Que no falte nunca esa musimú
ResponderEliminarUn besito