Tus párpados son de pétalos de sueños que soñé
que se deshojaron en el tiempo
Tus pétalos de sábanas tersas
delgados pliegues de desierto
en los que descanse una vez,
pensando tus pensamientos.
Tú ahora siembras – perennes plantas
que imagino al dormirme
yo traigo las libélulas para
mantenerlas altruistas
leo todas las nervaduras de tus hojas
Mientras mi alma reposa enigmaticamente perfecta
Que -Cloto- espíritu despiertas
para que tejamos proporciones áureas
por todos mis sueños
yo y mi mente de vos.
¡Que hermosas historias tendrás en
las rodillas!
¿Se escuchará en ellas la edad de tu
alma
como si fuese árbol?
¡Cuantas tribus habrán danzado y
le habrán tendido su fuego!
¿Con cuanta cantidad de instrumentos
habrán sellado tu nombre en sus pieles
desgarrándose?
Seguirán como tatuajes en las olas,
en esas olas que traes a mi orilla
mientras duermo como nunca;
volviendo,
reencontrando partes
Descubriendo fragmentos
Supongo caracolas que fueron tocadas por la luz
de la luna
que te inauguraba humana
cuando te acunaban en todos los idiomas
Supongo el tiempo que te llevó a
atravesar las palabras
a hacerlas trizas
a volverlas sueño
Tu cierras los desiertos,
las sábanas tersas cubriendo la
tierra
porque tienes estrellas,
-la mejor vista de ellas-
porque estás arriba,
arriba y abajo, con un sueño mio
que soñé
porque usas tus plumas cuando escribes
porque narras los cuentos
que quiero triturar
para volverlos sueño
míos, tuyos.