Usamos
un lenguaje para cada ocasión,
Según
como se necesiten ser dichas las cosas.
Los
silencios de mis latidos susurran la calma galopando hacia un sueño
protegido por el tejido desértico de su piel.
A
veces toco su boca y le digo que es una gaviota, esperando quizá
que sepa entender que no solo es la forma del pájaro. A veces digo-
te quiero- y me voy en cada una de esas letras.
Hoy
me alejé, llovió con la fuerza del - había pasado mucho tiempo -
Finos
brotes de lluvia comienzan a caer en frente y mejillas, empiezan a
responder músculos de mi cara que no querían moverse por si solos,
desfibrilandome poco a poco.
Empiezo
a reconectarme con algo que había olvidado.
Un
flash en el cielo, termina por cerrar algo así como un recuerdo.
Todo
el espacio es un gran cuarto rojo.
Un
árbol se revela como colgándose de los cables de la luz.
Puedo verme desnuda como el árbol en otoño con su esqueleto, solo
su soporte.
Sin
Adán ni Eva, sin fruta, hojas, serpientes.
Solo.
Él
es así también.
Usamos
un lenguaje para cada ocasión
Según
como se necesiten ser dichas las cosas,
A
veces nos toca abrir los poros a los lenguajes que vienen a
visitarnos.
