Los juicios siempre son destructivos
cuando se embalsaman
en el plexo lunar
sitio donde se mueven como hojas
enhebradas en sabia
los colores caleidoscopicos
de la melancolía y la nostalgia.
Los juicios que como manchas de humedad
aparecen corrompiendo
cada uno de los corredores encriptados
de nuestro palacio de miedos y frustraciones
destruyen y desparraman
a las zonas si sagradas del corazón.
Metáfora en mi beso.
Metástasis de una planta
que se enjambra oscura
suprimiendo
mi no sagrado corazón.
No quiero Amor de plumas sobre labios
que da suavidad y
Entretramado
a las bocas.
Aliviando el golpe
amortiguando finales
haciéndolo lento.
Los juicios siempre son destructivos
cuando reproductivos entran a la matriz
del corazón
- de esa zona del corazón no sagrada-
ámbar casi impenetrable
y fecunda una idea
como un hijo que crece
humano
Quiero alas,
que vuele y se disuelva como Icaro
quiero magia por juicio


