Los juicios siempre son destructivos
cuando se embalsaman
en el plexo lunar
sitio donde se mueven como hojas
enhebradas en sabia
los colores caleidoscopicos
de la melancolía y la nostalgia.
Los juicios que como manchas de humedad
aparecen corrompiendo
cada uno de los corredores encriptados
de nuestro palacio de miedos y frustraciones
destruyen y desparraman
a las zonas si sagradas del corazón.
Metáfora en mi beso.
Metástasis de una planta
que se enjambra oscura
suprimiendo
mi no sagrado corazón.
No quiero Amor de plumas sobre labios
que da suavidad y
Entretramado
a las bocas.
Aliviando el golpe
amortiguando finales
haciéndolo lento.
Los juicios siempre son destructivos
cuando reproductivos entran a la matriz
del corazón
- de esa zona del corazón no sagrada-
ámbar casi impenetrable
y fecunda una idea
como un hijo que crece
humano
Quiero alas,
que vuele y se disuelva como Icaro
quiero magia por juicio

Gracias Michelle por tus huellas en mi blog, hacía tiempo no te leía.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo, los juicios son destructivos, y algunas veces, sin querer o queriendo, lo somos, pero solo es el Juez quien debe serlo en el Fallo de su Sentencia, nuestros juicios sobran.
Me encantó tu poema.
Un besazo.
Que bello preciosa cada metafora nos invita a la intesidad de tus letras
ResponderEliminaresas alas las tienes para volar aun con los juicios destructivos
Besos muy dulces, feliz dia
Me gusta la belleza de tus letras y su sabiduría. Sí, los juicios nunca son buenos.
ResponderEliminarEs cierto que tenemos un palacio de miedos y frustraciones…
El amor siempre debe ser verdadero, basado en verdades.
Que precioso final, querer magia por juicio…
Besos, me encanta.
UN POEMA DONDE NOS DEJAS UNA REFLEXIÓN GIGANTE.
ResponderEliminarABRAZOS
Los malos juicios, porque también hay buenos juicios que engendran sabiduría en el corazón.
ResponderEliminarBesos dulces para ti y dulce fin de semana.
Karl Gustav Jung, discípulo de Sigmund Freud, dijo que se juzga no únicamente con el intelecto sino también con el sentimiento. Juzgar a alguien con el sentimiento es - excepto que se trate de personalidades psicópatas o psicóticas y aun en estos casos- inevitable. Sobre todo cuando interactuamos con alguien no podemos dejar de sentir por esa persona aprobación o rechazo. Me imagino que tu poema se refiere a juzgar con la razón, a aprobar o desaprobar a otra persona. En ese caso suele ocurrir y ocurrirnos lo que le sucedió a María Magdalena con sus coterráneos que se disponían a lapidarla porque ella era prostituta. Hay un Cristo en nosotros, un Cristo interior, episteme o principio de nuestra cultura judeo cristiana, que desde hace por lo
ResponderEliminarmenos dos mil años nos dice: "Quien esté libre de pecado que arroje la primera piedra" o "No juzgueís si no quereís ser juzgados". En tu poema el juicio de valor corrompe el corazón de quien lo pronuncia cuando lo lanza como una piedra.
que interesante no me lo hubiera imaginado, aunque jung siempre tuvo un costado esotérico.
EliminarVendría a ser algo como que cuando ese juicio que hacemos "intelectualmente" pasa a formar parte de ese de el corazón. entonces algo se destruye. Creo que esos juicios que hacemos, están infectados por carencias nuestras, que no nos permiten comprender las cosas con empatía,a veces los hacemos porque tenemos miedo o entran a zonas dolorosas que no hemos podido superar. Es muy difícil evitar estos juicios porque están en juego cosas que llevamos muy arraigadas.
Probablemente le cueste "perdonar con el corazon" a alguien que no lo tenga tan dañado.
es una especie de juego en contra que creo que nos hacemos a veces.
No habia leido nada acerca del tema que planteaste, gracias.
Saludos