Como si nunca nada hubiera existido.
Todo fue tiempo detenido.
Los escombros aún estaban en el aire.
No hubo nadie que sintiera un golpe de piedras caídas
Se dibujaba el parque en el fondo,
La gente no caminaba y los pájaros siempre eran los mismos, podrían haber llegado a hacer nicho en mi cabeza, haber engendrado generaciones enteras, clones de eventos.
Nada se movía, no más que el mar yéndose y viniéndose a si mismo, sin capturar ningún pie, sin hundir ningún cuerpo.
Nadie dijo nada trascendente, y trascendió el silencio.
Las palabras se tornaban a sí mismas como palíndromos.
El viento se detuvo, pero a nadie le faltaba aire porque nadie respiraba, las ramas de los pulmones estaban secas y del incendio solo se sentía un calor que no quemaba.
Así fue.
Luego la voz que dice:
haz de las mentiras una anécdota, y de las anécdotas lejanas una historia.
Y todo retomó, las cosas empezaron a suceder.
Tiene la virtud del ensalmo. La realidad es producto de nuestros deseos, así vengan de origen oscuro o irreal. Un abrazo. carlos
ResponderEliminarTodo tiene el sentido que uno mismo les de a las coas o sucesos, así mismo a la vida. Un agrado volver a leerte Michelle.
ResponderEliminarDulces besos y dulce fin de semana.
Hay situaciones que parecieran quedar estáticas en nuestra mente y más tarde seguir el transcurso de la vida... y esos recuerdos tomarán el cariz que cada uno le dé.
ResponderEliminarUn placer volver a leerte, Michelle.
Mil besitos cariñosos para ti y muy feliz finde ♥
Es un tiempo extraño como detenido.. pero creo que cada uno lo ve y lo vive según sus deseos y su actitud.
ResponderEliminarMe alegro de leerte nuevamente, te dejo un beso.