Las velas alumbran menos a los objetos
pero deforman sus sombras
proyectando en el suelo
la identidad maleable de los mismos.
Me dicen que adentro de nosotros mismos
millones de barcos, con miles de
coordenadas
conquistando y naufragando
se disparan
Desde entonces busco velas.
No busco al Ra que quema las alas
y me usa de aguja de reloj de arena
Las velan van sacándole filo a las
sombras
van estirándonos caminos
que son olas -renovación de lo continuo e
inevitable-
debería amar más rápido
ya sin miedo
y como se vive cada vez más rápido.
Si no corro cada vez más rápido
no nace fuerza con el mundo
Sin fuerza
no hay perturbaciones que generen olas
y no estarían las sombras sobre las
sombras
delineandolas de oscuro para
dejarlas bellas a la noche
no habría besos sobre tu boca
ni mariposas caóticas
Puedo quedarme aquí con todas las
partículas
moviéndose en mi interior, como
infinitos universos,
partituras que nadie lee ni toca.
Pero una vela se enciende
para que estas velocidades te estallen
en la piel,
para que las velocidades se enjuaguen
en la lluvia que cae
catastróficamente desesperada por
golpear
por golpearme los poros como puertas
y todos sus amantes de agua que me
componen la besen.
De adentro y afuera
de todo lo mismo todo.
Las velas alumbran menos a los objetos
pero deforman sus sombras
proyectando en el suelo
la identidad maleable de los mismos.

Me encantan las deformaciones de esas velas... .
ResponderEliminarEncantada Michelle, te empiezo a seguir. Gracias por leerme.
Noa
La fuerza del amor hace latir con pasión los cuerpos encendidos alumbrados por las velas pero no hay sombras solo destellos en las almas.
ResponderEliminarUn deleete es leerte, Michelle.
Un beso enorme, preciosa.
La fuerza del amor hace latir con pasión los cuerpos encendidos alumbrados por las velas pero no hay sombras solo destellos en las almas.
ResponderEliminarUn deleete es leerte, Michelle.
Un beso enorme, preciosa.
El juego de las sombras proyectadas, el olor cómplice de la cera... Las velas entrañan historias.
ResponderEliminarUn genialidad de post, Michelle.
Mil besitos, preciosa.
Otra visión surge a la luz de las velas y entre ese juego de sombras, la tuya, tu visión, tiene poesía.
ResponderEliminarBesos dulces Michelle.