hechas de otros besos
que me voy creando,
para poder huir de vos,
de tus labios de mora,
de fruta teñida del color oscuro del amor.
Tengo este casco de invisibilidad
una vaina de mielina espesa como savia
que edifica todos los pasajes
del laberinto
donde mi animal salvaje
-que te puede amar-
se esconde,
y entonces no me ves,
solo a esa posibilidad de mi
domesticadamente racional.
Tengo un espejo y una espada
mi espejo ; corazon de agua con una tensión superficial
tan grande, que abandona adentro
todos mis músculos
(por necesidad de Mudarse
a otra piel
-tu cuerpo-)
y no me deja usar la espada
sobre tus serpientes.
sobre tu blanco cuello de Cartucho
que anuncia la caída.
-Caer en amor-
Espejo que no se anima a matarte.
Porque detrás de todos estos artefactos
yo
bien humana
yo
completamente desnuda
YO ADORO TUS OJOS
que aunque no adoran los míos
nada tienen que ver con la mitología oscura
que me invento para alejarte,
salvo la parte de que puedes
detenerme para siempre.

Que bonito e intenso ese amor cercado por unos ojos y enclavado fuerte en el corazón.
ResponderEliminarMi aplauso.
Besos.
Un amor que llena todo y atrapa y no deja usar otra arma que no sea la del corazón. Qué maravilla, Michelle.
ResponderEliminarAl fin pude entrar en tu blog.
Mil besitos, preciosa y feliz jueves.
Uy un bonito poema pero me perturban las mitologías no me gustan esos bichos raros, me encanta la portada de tu blogs.
ResponderEliminarBesitos de luz amiga que iluminen tu alma.
El fragmento final me encanta, y podría hacerlo mío hoy. Me gusta tu poesía siempre.
ResponderEliminarBesos dulces Michelle y ten un dulce fin de semana.
SE SIENTE NOSTÁLGICO, DULCE -SALVAJE- ENTREGA.
ResponderEliminarABRAZOS
No está el comentario que escribí esta mañana, intentaré escribir otro.
ResponderEliminarMe encanta tu manera de transmitir poesía, es divina.
No dejes que se esconda tu animal salvaje, deja que tu fiera ruja con fuerza y sea indomable.
Un beso enorme.